Monitorización ambiental en obras: cómo Bettair controla partículas, gases y ruido en tiempo real

La monitorización en tiempo real de partículas, gases y ruido permite a constructoras, ingenierías y administraciones detectar episodios de contaminación, identificar posibles fuentes y tomar decisiones basadas en datos. Bettair ya aplica este enfoque en grandes proyectos como Parc de l’Alba, MadRing y las infraestructuras de Milano-Cortina 2026.

La construcción es uno de los principales motores de transformación de nuestras ciudades, pero actividades como los movimientos de tierra, excavaciones, demoliciones, transporte de materiales o funcionamiento de maquinaria pesada pueden generar partículas en suspensión, gases contaminantes y niveles elevados de ruido.

Este impacto adquiere especial relevancia cuando las obras se desarrollan en entornos urbanos, cerca de zonas residenciales, áreas de actividad económica o espacios naturales.

En estos escenarios, disponer de información continua sobre la contaminación permite no solo conocer el impacto de las obras, sino también detectar incidencias, actuar con mayor rapidez y evaluar la eficacia de las medidas adoptadas.

De una gestión reactiva a una gestión basada en datos

Las emisiones asociadas a una obra pueden variar significativamente a lo largo del día y en función de las actividades que se estén desarrollando.

Un movimiento de tierras puede provocar un incremento puntual de partículas; determinadas operaciones pueden elevar los niveles de ruido durante unas horas; y la circulación de maquinaria o vehículos pesados puede modificar temporalmente las concentraciones de contaminantes atmosféricos.

Cuando no se dispone de información continua, una incidencia puede detectarse cuando ya se ha producido. Además, ante una queja o un episodio de contaminación, puede resultar difícil determinar qué estaba ocurriendo en ese momento y cuál era su posible origen.

La monitorización continua permite evolucionar hacia una gestión de la contaminación basada en datos, proporcionando información para detectar episodios, analizar su comportamiento y actuar cuando sea necesario.

Cómo Bettair ayuda a controlar la contaminación durante las obras

Bettair Cities ha desarrollado una solución IoT para monitorizar de forma continua la contaminación atmosférica y acústica durante las diferentes fases de una obra.

Los dispositivos bettair® pueden configurarse para medir partículas en suspensión (PM1, PM2.5 y PM10), gases contaminantes como NO₂, O₃, NO, CO, SO₂, CO₂, H₂S, NH₃ o VOC, contaminación acústica, temperatura, humedad relativa y presión atmosférica.

Los datos se transmiten en tiempo real a la plataforma digital bettair®, desde donde los responsables del proyecto pueden visualizar las mediciones, analizar su evolución, configurar alertas y generar informes.

De esta forma, ante un incremento de partículas pueden reforzarse medidas de mitigación como la humectación de determinadas zonas. Si aparecen episodios recurrentes de ruido, pueden analizarse las actividades que coinciden con ellos. Y los propios datos permiten posteriormente comprobar si las medidas adoptadas han sido efectivas.

Además, los dispositivos pueden complementarse con anemómetros para registrar la velocidad y dirección del viento. Combinando esta información con las concentraciones registradas es posible generar rosas de polución, que ayudan a analizar el posible origen de los episodios y a diferenciar las emisiones asociadas a la obra de otras fuentes externas.

El objetivo es convertir la monitorización en una herramienta de gestión continua:

Medir → Detectar → Analizar → Actuar → Comprobar.

La calidad de los datos es también un elemento fundamental. Los dispositivos bettair® cumplen los requisitos de Clase 1 según UNECEN/TS 17660-1:2021 para contaminantes gaseosos, de acuerdo con ensayos realizados por SGS, laboratorio acreditado por ENAC, y cuentan con certificación MCERTS para la monitorización indicativa de PM2.5 y PM10.

Bettair en acción: tres grandes proyectos de construcción

La aplicación de esta tecnología en proyectos reales permite comprobar cómo la monitorización continua puede integrarse en la gestión diaria de obras de características muy diferentes.

Parc de l’Alba: más de 400 hectáreas de desarrollo urbano monitorizado

El Parc de l’Alba, en Cerdanyola del Vallès, es uno de los desarrollos urbanísticos más relevantes del área metropolitana de Barcelona. Con una superficie superior a 400 hectáreas, incluye más de 5.000 viviendas, áreas de actividad económica, zonas verdes e infraestructuras vinculadas a la innovación y el conocimiento.

Su dimensión y su integración con el entorno natural de Collserola hacen especialmente importante realizar un seguimiento continuo de la contaminación durante las diferentes fases de urbanización y construcción.

Para ello se desplegó una red de 5 dispositivos Bettair que monitoriza PM1, PM2.5, PM10, NO₂, O₃ y ruido, además de incorporar anemómetros para registrar la dirección y velocidad del viento.

La información se integra en la plataforma Bettair, permitiendo visualizar las condiciones en tiempo real, generar alertas, detectar episodios de contaminación o ruido y disponer de datos para implementar medidas correctoras cuando resulte necesario.

MadRing: control de la contaminación durante la construcción del circuito de F1 de Madrid

La construcción del nuevo circuito urbano de Fórmula 1 MadRing, en el entorno de IFEMA Madrid, implica importantes trabajos de movimiento de tierras, asfaltado y adaptación de infraestructuras dentro de un entorno urbano con elevada actividad económica y movilidad.

El proyecto, ejecutado por un consorcio liderado por Acciona y Eiffage Construcción, requiere controlar las partículas generadas por movimientos de tierra y maquinaria, los contaminantes atmosféricos asociados al tráfico y a la actividad de obra y los niveles de ruido.

Para realizar este seguimiento se ha desplegado una red de 6 nodos Bettair en diferentes puntos del área de construcción. Los dispositivos monitorizan PM1, PM2.5, PM10, NO₂, O₃, ruido, temperatura, humedad y presión atmosférica, transmitiendo los datos en tiempo real a la plataforma Bettair.

Esto permite evaluar el impacto de las obras, detectar episodios de contaminación y disponer de información continua para apoyar la implementación de medidas correctivas cuando sea necesario.

Milano-Cortina 2026: monitorización durante la construcción de infraestructuras olímpicas

La preparación de los Juegos Olímpicos de Invierno MilanoCortina 2026 ha requerido desarrollar y renovar numerosas infraestructuras deportivas y de transporte en diferentes regiones del norte de Italia.

Durante estas obras, los principales retos incluyen las emisiones de partículas generadas por movimientos de tierra, maquinaria y transporte de materiales, la presencia de contaminantes gaseosos, los niveles de ruido y la identificación de posibles fuentes de emisión.

Para abordar estos retos se desplegó una red de 5 dispositivos Bettair que monitorizan PM1, PM2.5, PM10, NO₂, O₃ y ruido, incorporando además anemómetros para registrar la velocidad y dirección del viento.

La combinación de los datos de contaminación con las condiciones meteorológicas permite utilizar rosas de polución para identificar posibles fuentes de emisión. Los datos se transmiten en tiempo real a la plataforma Bettair, proporcionando información para mejorar la gestión y la toma de decisiones durante el desarrollo de las infraestructuras.

Datos para avanzar hacia una construcción más sostenible

Parc de l’Alba, MadRing y Milano-Cortina 2026 representan tres escenarios muy diferentes, pero comparten una misma necesidad: conocer de forma continua los niveles de contaminación asociados a las obras para poder gestionar mejor su impacto.

La monitorización en tiempo real permite pasar de controles puntuales a disponer de información continua y localizada que ayuda a detectar incidencias, analizar posibles fuentes de emisión, implementar medidas de mitigación y comprobar posteriormente su eficacia.

Para constructoras e ingenierías supone disponer de una herramienta adicional para mejorar la gestión de sus proyectos. Para administraciones y responsables ambientales, proporciona información objetiva sobre la evolución de las obras. Y para las comunidades próximas, contribuye a minimizar el impacto de la contaminación asociada al desarrollo de nuevas infraestructuras.

Las obras pueden generar inevitablemente partículas, emisiones y ruido. La diferencia está en cómo somos capaces de medirlos, entenderlos y gestionarlos.

En Bettair convertimos los datos de contaminación en tiempo real en información útil para ayudar a avanzar hacia una construcción más sostenible, transparente y responsable.