La detección de emisiones en el perímetro industrial (fenceline) consiste en la instalación de sensores y tecnologías de monitorización en el límite de una instalación con el fin de medir y evaluar los contaminantes que pueden alcanzar a las comunidades cercanas.
A pesar de su relevancia creciente, la monitorización real en fenceline sigue siendo un concepto frecuentemente mal interpretado o abordado de forma inadecuada dentro del sector de la medición de gases y calidad del aire. Esta confusión, en ocasiones, también afecta al ámbito institucional y regulatorio.
El impacto de las emisiones industriales puede analizarse en cuatro zonas claramente diferenciadas:
- Emisión – En el entorno inmediato de la fuente emisora
- Entorno laboral – Dentro de la instalación, con presencia de trabajadores
- Perímetro (fenceline) – En el límite de la instalación industrial
- Inmisión – En zonas residenciales próximas
Cada una de estas áreas presenta exigencias técnicas diferentes. Pretender abordarlas con una única tecnología o estrategia de medición conduce inevitablemente a resultados poco representativos.
Diferencias de varios órdenes de magnitud
En el punto de emisión, las concentraciones suelen situarse en valores porcentuales en volumen, típicamente entre 0,01% y 5% v/v, lo que equivale aproximadamente a 1.000–50.000 ppm o más.
En el entorno laboral, la normativa de seguridad y salud establece límites de exposición generalmente comprendidos entre 1 y 500 ppm, dependiendo del contaminante.
En el perímetro industrial, aunque no siempre existan límites regulatorios específicos, las concentraciones habituales en condiciones normales de operación suelen situarse entre 0,001 y 0,5 ppm (1–500 ppb).
En el ámbito de la inmisión, donde el impacto alcanza a la población, los niveles esperados son todavía más bajos, normalmente entre 0,0005 y 0,1 ppm (0,5–100 ppb).
Esta diferencia de rangos evidencia que no existe un único equipo capaz de cubrir con precisión todas estas situaciones. Cada zona requiere soluciones tecnológicas diseñadas específicamente para su rango de concentración y contexto operativo.
Bettair: precisión donde realmente importa
Bettair está especializada en monitorización de inmisión, proporcionando datos de alta precisión para entornos urbanos y aplicaciones de ciudad inteligente. Paralelamente, ha desarrollado soluciones específicas para la monitorización real en fenceline en sectores como vertederos y estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR).
Este tipo de instalaciones suelen estar asociadas a emisiones difusas y episodios de olor que pueden generar molestias en la población cercana. Además, representan un reto técnico considerable para los sistemas tradicionales, habitualmente diseñados para emisiones en chimenea o seguridad laboral.
La monitorización precisa en perímetro e inmisión exige:
- Sensores de alta calidad
- Compensación avanzada de variables ambientales
- Estabilidad y sensibilidad en rangos muy bajos de concentración
Aspectos en los que Bettair ha centrado su desarrollo tecnológico en los últimos años.
El caso del vertedero de Can Mata en Cataluña
El vertedero de Can Mata, situado en Hostalets de Pierola (provincia de Barcelona), es una de las mayores instalaciones de gestión de residuos de Cataluña, con una superficie aproximada de 28 hectáreas. Recibe alrededor de 400.000 toneladas anuales de fracción orgánica de residuos municipales procedentes del área metropolitana de Barcelona, el norte del Baix Llobregat y el sur de Anoia.
Como ocurre en muchos vertederos de gran tamaño, el principal reto ambiental no son las emisiones canalizadas, sino las emisiones difusas, especialmente los episodios de olor condicionados por factores meteorológicos.
Para abordar este desafío, Bettair desplegó una red de cinco nodos de monitorización en dos fases. La primera fase se centró en identificar y caracterizar posibles focos de emisión dentro del área operativa. La segunda extendió la medición al perímetro de la instalación, permitiendo una evaluación continua del posible impacto exterior.
Los nodos monitorizaron de forma continua compuestos asociados a episodios de olor, como NH₃, H₂S, SO₂ y COV. El despliegue se realizó en colaboración con NasApp, plataforma tecnológica especializada en la gestión de episodios de olor mediante la integración de reportes ciudadanos, datos de sensores e inteligencia artificial.
La correlación entre las mediciones ambientales en tiempo real y las quejas geolocalizadas permitió comprender mejor el origen, intensidad y frecuencia de los episodios, facilitando la adopción de medidas correctivas basadas en datos objetivos.
Precisión validada de forma independiente
El compromiso de Bettair con la monitorización de alta precisión ha sido reconocido en varias ediciones del Airparif Airlab Microsensors Challenge, incluyendo 2021 y 2023.
Estos reconocimientos avalan la capacidad de ofrecer datos fiables allí donde las emisiones industriales tienen mayor impacto social y ambiental: en el perímetro de las instalaciones y en las zonas habitadas.
Bettair continúa desarrollando soluciones de monitorización robustas y específicas para afrontar los retos actuales en calidad del aire.
Bettair Cities — la precisión que importa.